Recordando
los diálogos sin palabras
Que tuvimos
al vernos, en esa primera mirada
Descubrimos
que es un arte conocernos
Conocernos sin
la mente, conocernos con el alma.
Espiritualmente
forjamos nuestra primera alianza,
Donde aprendimos
a escucharnos con el corazón,
a ponernos
respetuosamente en el lugar del otro
y desde ahí,
no desde allá, el tiempo en anécdotas
aprovechamos.
Un disgusto
con palabras erróneas te di,
Provoque un
dolor inmenso en tu ser
Ahí no fue
posible imaginarme sin ti, aunque así lo sentí
Perdí la dirección
de los consensos que hicimos
Callado en
los momentos sin gloria
Supe cómo
darte el silencio para el perdón
Te compense
con un fin de semana de pasión
Donde tus
besos y los míos se hicieron un solo par
de labios.
Nos amamos cuerpo a cuerpo, piel a piel
Y encontramos la selva de los instintos
Después de
ese momento de placer innato
Tu y yo, yo
y vos no pudimos dejar de pensarnos.
En otros días
tuve el honor de tu hogar advertir
Así es como revelaste
ser una verdadera mujer
Mire tu
cuna, supe cómo te dieron de mamar
Y sentí con
seguridad que en cada beso me das de beber tu felicidad.

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